Libro: “Buenos días, pereza”
Camino por las estanterías de libros de bolsillo a la búsqueda de alguna joyita de tamaño pequeño y ligero de páginas. Sí ya sé que es un criterio de selección de lecturas un poco vulgar pero es el que a veces uso y no me da vergüenza admitirlo. Paso mucho tiempo en viajes de metro y la edicción es clave para elegir un compañero.
En este caso le tocó el turno a “Buenos días, pereza” de autora desconocida para mí pero el tamaño y la edición era perfecta, y el título y la introducción de la contraportada me convencieron.
He pasado sobre sus páginas con gesto de aturdimiento y soñolencia. Es como un tratado de Dilbert pero sin su humor y su cinismo, de hecho los textos más inspirados y atrayentes de este libro son los que hacen referencia a alguna doctrina Dilbertsca.
Aún siendo yo una persona muy receptiva en este momento a cualquier crítica de las grandes estructuras empresariales no ha conseguido llegarme ni a la superficie.
Un listado de odios y reproches sin ningún tipo de originalidad.
No recomendable.